
|
PINTOWEB - REVISTA MUNICIPAL - NUM. 85, JULIO 2004
JULIO 2004. Número 85
Fauna y flora
Avoceta (Recurvirostra avosetta)
Descripción: Ave que pertenece a la familia Chara-driidae. Por su tamaño (43 cm. de longitud), su colorido y su aspecto es difícil que pase desapercibida. Todo el plumaje es blanco, salvo la parte superior de la cabeza, la nuca, el extremo de las alas y cuatro franjas negras que atraviesan el dorso de forma longitudinal, muy visibles en vuelo. El pico es inconfundible, negro, muy fino y curvado hacia arriba. Las patas, largas y de color azulado pálido, le permiten andar con elegancia y nadar con cierta soltura, gracias a la membrana interdigital, más pequeña que la de las anátidas. El reclamo es agudo, pero discreto. El vuelo es de aleteo rápido y enérgico. Suele planear al aterrizar y su suele ser a escasa altura. En distancias mayores suelen construir la clásica formación en “V”. Los jóvenes son similares a los adultos, pero tienen los tonos negros menos intensos.
Reproducción: Es una especie monógama. Macho y hembra son muy similares. Son coloniales, pero al mismo tiempo muy territoriales. El nido suele estar en un pequeño montículo, cerca del agua y con escasos aportes materiales. La única puesta anual consta de 4 huevos, que tienen el cascarón marrón y salpicado por abundantes motas pardo oscuras. La puesta es incubada por los dos progenitores durante unos 23 días. Los pollos son nidífugos, abandonan el nido nada más nacer y ya tienen el pico curvado hacia arriba. Desde ese primer momento siguen a sus padres por la laguna para alimentarse en los lodos y el agua. El color de los pequeños es blancuzco por las partes inferiores y pardo grisáceo con abundantes motas oscuras en el dorso, tonos que facilitan su camuflaje. Si se sienten amenazados, su mejor defensa consiste en tumbarse en el suelo o entre la vegetación y permanecer estáticos hasta que pase el peligro.
Otros datos: Es una especie migratoria. Ejemplares europeos llegan a la Península Ibérica para pasar el invierno. Su hábitat idóneo son las marismas y las charcas, especialmente las salinas. Su alimentación se basa en invertebrados que captura en el agua barriendo el agua con su pico sumergido, al tiempo que avanza y desplaza la cabeza de un lado al otro. No es habitual en Pinto, pero debido a las abundantes lluvias de este año y a la inundación de la zona conocida como los Estragales, en mayo se ha observado una pareja de esta especie en una de las charcas y aunque no pude confirmar su reproducción, mostraban el comportamiento típico de este proceso biológico. En esta misma zona, también he confirmado la reproducción con éxito de varias parejas de avefrías. Dos citas sin duda novedosas para nuestro municipio.
Cardencha (Dipsacus fullonum)
Descripción: Esta planta necesita dos años para desarrollarse, pertenece a la familia de las Dipsacáceas y puede alcanzar hasta 2 metros de altura. Su aspecto es inconfundible por su porte erecto. El tallo está cubierto de espinas, las hojas brotan enfrentadas por pares, son algo rugosas y en su unión con el tallo, son anchas y forman receptáculos en los que se acumula el agua de la lluvia y donde perecen numerosos insectos. Las hojas son lanceoladas, con espinas en la parte inferior de su nervio central y más grandes cuanto más cercanas a la base. Los tallos están rematados por una especie de piña espinosa, de hasta 9 cm., en la que brotan las flores. Éstas son hermafroditas, tubulares y de color rosado o blanquecino y brotan muy juntas. Las semillas se originan en el segundo año de la planta y miden 0,5 cm. Bajo las formaciones florales se encuentran unas pequeñas brácteas, dotadas de pinchos y curvadas hacia arriba. El color de la planta durante su crecimiento y madurez es verde, más claro en el tallo, y al secarse se torna pardo amarillenta.
Floración: Entre junio y octubre.
Otros datos: Su nombre deriva de su uso antiguo para cardar la lana con las espinas de sus cabezas florales. También se la conoce como raspasayos, vara de pastor, baño de Venus o peines. Está presente en la mayor parte de la Península Ibérica, especialmente en zonas próximas a cauces de agua. Es muy apreciada por los insectos polinizadores durante su floración y por las aves granívoras durante su madurez que aprovechan las semillas de sus cabezuelas. El hombre la ha utilizado como ornamento; en medicina ha utilizado sus raíces para combatir afecciones de la piel, del aparato urinario e incluso óseas; también como antitérmico y para reducir las infecciones. En Pinto no es una especie muy abundante, pero su presencia se distribuye por algunos puntos a lo largo del cauce del Arroyo Culebro.
 |
« Página Anterior | Volver al Sumario
|